Cada cuánto regar el cactus de Navidad: la regla por estación
No existe una frecuencia fija para regar el cactus de Navidad; quien te dé un número exacto está adivinando. Te comparto la regla que sí funciona, el rango de días según la época del año y cómo diferenciar un tallo deshidratado de uno con raíces podridas.
Determinar cada cuánto regar el cactus de Navidad no es cuestión de dar una cifra exacta de días. La regla de oro consiste en observar directamente la planta y el sustrato: riega cuando los primeros 2 a 3 cm de tierra se sientan secos al tacto y los segmentos de la planta empiecen a perder firmeza. Ambos factores deben presentarse al mismo tempo.
En los meses cálidos esto suele equivaler a entre 7 y 10 días, y en los meses fríos de 12 a 18 días. Este rango es una observación, no una ley. Una maceta de barro en un balcón se seca en la mitad del tiempo que una maceta de plástico en una habitación cerrada.
En esta guía aprenderás a aplicar esta regla para descubrir el intervalo de riego ideal para tu planta. También te explicaré cómo identificar si un segmento marchito se debe a la falta de agua o a la pudrición de raíces, ya que ambos problemas lucen idénticos pero requieren soluciones opuestas.
Resumen rápido:
La tierra de la maceta es la que decide cuándo regar, no el calendario: busca que los primeros 2 a 3 cm estén secos y los segmentos comiencen a perder rigidez.
Rango observado: de 7 a 10 días en primavera y verano. Sube de 12 a 18 días a principios de otoño y vuelve de 7 a 10 días en la floración.
Es un cactus de verdad, pero no es un cactus de desierto. En su hábitat caen de 5 a 7.5 cm (2 a 3 pulgadas) de lluvia al mes incluso en la estación seca (UW-Madison Extension).
Si notas segmentos nuevos marchitos mientras la tierra de la maceta sigue húmeda, el problema está en las raíces y no es sed. Regar en esta situación solo empeorará las cosas.
Reducir drásticamente el riego no estimula la floración. De hecho, el estrés hídrico durante la etapa de inducción disminuye la cantidad de botones florales (UMass Extension).
Por qué el cactus de Navidad no tiene una frecuencia de riego fija
La flor de mayo (Schlumbergera truncata) es una planta epífita, es decir, crece apoyada sobre otra planta en lugar de crecer en el suelo. En la naturaleza vive sujeta a ramas de árboles y a grietas de rocas, en los bosques de montaña del sureste brasileño. Su nombre científico está registrado en la Flora e Funga do Brasil, del Jardim Botânico do Rio de Janeiro.
En su entorno natural, sus raíces se desarrollan sobre una fina capa de hojas en descomposición y quedan expuestas al aire. La estructura de estas raíces determina la cantidad de agua que la planta es capaz de tolerar.
Una aclaración sobre su anatomía: esas secciones planas que parecen hojas son en realidad segmentos del tallo. En esta guía nos referiremos a ellas simplemente como segmentos.
La flor de mayo pertenece a la familia Cactaceae. Es lo que registra la misma base del Jardín Botánico, que acepta el nombre Schlumbergera truncata (Haw.) Moran (Zappi y Taylor). Es un cactus, por lo tanto, pero no es un cactus de desierto.
Un cactus de desierto pasa meses sin lluvia, y la flor de mayo no. La extensión de la Universidad de Wisconsin-Madison describe su hábitat. El agua de lluvia escurre rápido por la raíz adherida a la rama. Incluso en la estación seca caen ahí de 5 a 7.5 cm (2 a 3 pulgadas) de lluvia al mes.
Al cultivarla en maceta, esto nos indica que la planta nunca debe pasar por una sequía extrema ni quedarse con las raíces encharcadas. Por esta razón, el intervalo de riego en días no es una regla fija para la especie, sino que varía según el tipo de maceta, la mezcla de tierra y el clima de tu hogar.
Las dos pruebas para saber cuándo regar el cactus de Navidad
Este sencillo procedimiento toma solo diez segundos y es mucho más confiable que cualquier calendario de riego.
Introduce el dedo en la tierra hasta el segundo nudillo, aproximadamente unos 3 cm (1 pulgada). Si sale con tierra adherida y se siente húmedo, no riegues hoy. Si sale limpio y seco, pasa al siguiente paso.
Presiona suavemente uno de los segmentos de las puntas con dos dedos. Un segmento bien hidratado se siente firme y opone resistencia. Si cede con facilidad, se nota más delgado o flexible, significa que la planta está consumiendo sus propias reservas de agua. Es el momento de regar.
Riega abundantemente hasta que el agua salga por los orificios de drenaje. Hazlo de manera uniforme por toda la superficie de la maceta, no solo en una esquina. Echar un simple vaso de agua solo humedecerá la parte superior y dejará las raíces profundas completamente secas.
Vacía el plato 15 minutos después. La extensión de la Universidad Clemson es explícita: nunca dejes agua parada en el plato debajo de la maceta.
Realizar ambas pruebas te ayudará a prevenir los errores más comunes. Guiarse solo por la humedad de la superficie puede fallar si la tierra retiene demasiada agua abajo. Por otro lado, evaluar solo la firmeza del segmento puede ser engañoso si las raíces están dañadas, ya que la planta se marchitará aunque la tierra esté empapada. Cuando ambas señales coinciden, puedes regar con total seguridad.
Cada cuántos días regar el cactus de Navidad según la estación
La tabla de abajo muestra el rango que esta regla suele producir en un departamento, con tierra de maceta drenante y maceta con orificio. Úsala como punto de partida para calibrar tu planta.
Fase del año | Comportamiento de la planta | Rango de riego estimado | Factores que alteran el intervalo |
|---|---|---|---|
Primavera y verano (crecimiento) | Etapa de crecimiento activo y nuevos segmentos | Cada 7 a 10 días | El calor y el viento reducen los días; los ambientes cerrados o nublados los prolongan |
Inicio del otoño (inducción) | Formación de botones florales por noches más largas | Cada 12 a 18 días | Espaciar los riegos no significa dejar que la planta se seque por completo |
Fin del otoño e invierno (floración) | Apertura y mantenimiento de las flores | Cada 7 a 10 días | Mantener el sustrato ligeramente húmedo evita que los botones se caigan |
Fin del invierno (posfloración) | Periodo de descanso antes de iniciar un nuevo ciclo | Cada 12 a 15 dias | Regresa al ritmo habitual de riego en cuanto notes la aparición de nuevos brotes |
Las estaciones de la tabla son las del lugar donde vives. El cactus de Navidad es nativo del hemisferio sur, donde el otoño va de marzo a junio. En el hemisferio norte el otoño va de septiembre a diciembre. Por eso la reducción del riego cae en septiembre y octubre para quien vive en el norte, y en marzo y abril para quien vive en el sur. Seguir el calendario del otro hemisferio reduce el riego seis meses fuera de tiempo.
La condición del ambiente pesa más que la fecha. La referencia aquí es la ficha de UMass Extension sobre producción de cactos de Natal (Boyle, 1993).
Esta guía comercial sugiere regar las plantas establecidas cada 2 o 3 días en climas cálidos y soleados, mientras que en días fríos y nublados recomienda espaciarlo de 5 a 8 días. Hablamos de la misma planta, pero la frecuencia puede variar hasta tres veces según el clima.
Ten en cuenta que estos datos provienen de invernaderos con niveles de luz muy superiores a los de una casa. No intentes replicar los días exactos, sino la proporción: si el clima cambia, tu ritmo de riego también debe cambiar.
Cómo descubrir el intervalo de riego ideal en dos pasos
Puedes calcular con precisión el intervalo de días para tu planta sin recurrir a adivinanzas. Este método utiliza el peso de la maceta como indicador de la humedad interna y solo requiere dos ciclos de riego.
Riega tu planta a fondo y espera a que drene por completo. Levanta la maceta con ambas manos para familiarizarte con su peso cuando está completamente hidratada.
Anota la fecha del riego. Puedes usar una nota física en la maceta, tomar una foto con tu celular o programar un recordatorio rápido.
A partir del cuarto día, revisa la planta cada dos días. Realiza las tres comprobaciones: introduce el dedo en la tierra, presiona un segmento y levanta la maceta. Notarás que el peso disminuye de forma evidente conforme pasan los días.
El día en que coincidan las tres señales de sequedad, vuelve a regar y anota la nueva fecha. Los días transcurridos entre ambas fechas representan el intervalo de riego ideal para esa planta en esa maceta y ubicación específicas.
Repite este proceso una vez más. Si obtienes el mismo resultado en dos ciclos seguidos, tendrás un intervalo de riego sumamente confiable para la estación actual.
Este método elimina las dudas. No es necesario repetir este cálculo constantemente; solo reevalúa cuando cambie la estación del año, cuando trasplantes tu planta a otra maceta o sustrato, o si decides cambiarla de lugar en tu casa.
Qué factores acortan o alargan el tiempo entre riegos
La frecuencia con la que tu cactus de Navidad necesita agua depende de la maceta, la mezcla de tierra y el ambiente de tu hogar. Esta tabla te ayuda a entender el impacto de cada factor.
Factor | Efecto en el riego | ¿Por qué ocurre? |
|---|---|---|
Maceta de barro en lugar de plástico | Acorta de un 20% a un 40% | El barro es un material poroso que evapora el agua a través de sus paredes |
Maceta demasiado grande para la raíz | Alarga el tiempo (es peligroso) | Queda un exceso de tierra húmeda donde no hay raíces, lo que las pudre sin que la superficie se note mojada |
Sustrato grueso con corteza y perlita | Acorta el tiempo | Drena el agua con rapidez y retiene menor humedad por volumen |
Tierra común de jardín o muy fina | Alarga el tiempo y retiene agua al fondo | Se compacta con facilidad y almacena demasiada humedad en la zona de las raíces |
Luz indirecta brillante o corrientes de aire | Acorta el tiempo | La planta incrementa su tasa de transpiración |
Uso de aire acondicionado o calefacción | Acorta el tiempo | El aire seco absorbe rápidamente la humedad de la planta y de la tierra |
Habitación cerrada y sombreada en invierno | Alarga el tiempo | Disminuye la evaporación y la planta reduce su actividad |
La maceta y el tipo de sustrato son elementos que puedes controlar directamente para facilitar tus cuidados. Si notas que tu intervalo de riego es demasiado corto o largo para tu rutina, te sugerimos ajustar la mezcla de tierra. En nuestra guía sobre el sustrato ideal para el cactus de Navidad te compartimos la receta exacta y te explicamos por qué una maceta ajustada beneficia su crecimiento.
¿Cactus de Navidad marchito por falta de agua o por raíz podrida?
Ambos problemas presentan síntomas casi idénticos pero requieren soluciones contrarias. Regar una planta que ya sufre de raíces podridas acelerará su muerte. Por ello, es crucial aprender a distinguir el origen del problema antes de tomar la regadera.
La señal más clara es esta: si notas segmentos nuevos en las puntas marchitándose mientras la tierra de la maceta sigue húmeda, las raíces están dañadas. La extensión de la Universidad de Wisconsin-Madison señala este tipo de marchitamiento como un síntoma de pérdida de raíces. Suele manifestarse primero en los brotes jóvenes, incluso si la tierra tiene agua. La misma fuente menciona la caída repentina de segmentos tiernos y la aparición de raíces finas aéreas en las uniones de los tallos.
Otro indicador que suele pasar desapercibido es que la tierra tarde demasiados días en secarse. Esto ocurre simplemente porque no quedan raíces sanas capaces de absorber el agua disponible.

Síntoma | Falta de agua | Raíces podridas |
|---|---|---|
Estado de la tierra | Seca en los primeros 3 cm, maceta muy ligera | Húmeda durante varios días, maceta pesada |
Segmentos afectados | Se marchitan primero los más viejos, o toda la planta uniformemente | Se marchitan primero los brotes nuevos de las puntas |
Base del tallo (junto a la tierra) | Firme y con coloración normal | Blanda, de tono gris verdoso o con lesiones oscuras y húmedas |
Uniones de los segmentos | Sin alteraciones | Presencia de manchas hundidas de tono naranja rojizo o lesiones con bordes rojizos descoloridos |
Caída de segmentos | No ocurre de forma espontánea | Sí, se desprenden con facilidad al menor contacto |
Olor del sustrato | Olor natural a tierra húmeda | Olor desagradable o a podrido |
24 horas después de regar | Los segmentos recuperan su firmeza | Los segmentos siguen marchitos o el daño empeora |
Las lesiones descritas en la tabla son las que la ficha de la UMass Extension registra para esta especie, y no síntomas genéricos de planta de interior. Phytophthora produce una lesión necrótica en el tallo, con un borde rojizo descolorido, color gris verdoso y caída de segmentos. Fusarium produce manchas hundidas de color naranja rojizo que después se desprenden, y la planta se cae cuando el segmento de la base se ve afectado. Erwinia comienza con una lesión negra, blanda y húmeda en el segmento inferior, que sube por el tallo hasta que la planta colapsa.
La prueba de las 24 horas es la herramienta más práctica para salir de dudas. Riega la planta de forma habitual y revísala al día siguiente. Si el problema era deshidratación por falta de riego, los segmentos recuperarán su firmeza en pocas horas. Si el marchitamiento se debe a raíces enfermas, la planta no mejorará porque ya no cuenta con raíces capaces de absorber el agua de la maceta.
Si confirmas que las raíces están podridas, suspende el riego de inmediato y retira la planta de la maceta. Utiliza unas tijeras limpias y desinfectadas para cortar todas las raíces de color marrón y textura blanda (las raíces sanas deben ser claras y firmes). Trasplanta a una maceta con tierra nueva y seca, y espera una semana completa antes de volver a regar.
Si notas que la base del tallo principal ya se siente blanda, la mejor opción es cortar las puntas sanas para utilizarlas como esquejes. En caso de que observes que los segmentos se tornan amarillos en lugar de marchitos, la causa suele ser distinta; puedes consultar nuestra guía sobre hojas amarillas para solucionar este problema.
Los dos errores de riego más comunes que dañan a tu planta
Macetas sin drenaje o platos llenos de agua
Este es el error más frecuente y silencioso al cultivar en interiores. Ocurre al utilizar macetas decorativas sin agujeros de drenaje o al dejar la maceta sobre un plato lleno de agua estancada. La tierra del fondo permanece saturada constantemente, lo que pudre las raíces de esta planta epífita en cuestión de días.
Al notar que los segmentos se marchitan, es común asumir que le falta agua y regar todavía más. La guía de Clemson aborda ambos aspectos del problema: evita dejar agua acumulada en el plato y recuerda que la principal afección de esta planta es la pudrición de raíz, la cual se previene evitando el exceso de riego. La UMass detalla que la saturación prolongada del sustrato deja a las raíces vulnerables al ataque de hongos y bacterias que habitan en la tierra.
La solución es muy sencilla: utiliza siempre recipientes con orificios de drenaje y vacía el plato 15 minutos después de cada riego. Si deseas usar una maceta decorativa sin agujeros, mantén la planta en una maceta plástica con drenaje dentro del contenedor y retírala al momento de regar.
El exceso de humedad suele manifestarse también con la aparición de pequeños mosquitos negros que vuelan cerca de la tierra; se trata del mosquito de los hongos, el cual prospera en sustratos que permanecen húmedos por demasiado tiempo.
"No regar durante la floración"
Este mito suele provocar la pérdida de muchos botones florales. Se trata de una verdad a medias: reducir ligeramente el riego es útil únicamente durante la fase de inducción, antes de que aparezcan los botones, y debe concluir ahí.
Una vez que los botones florales se han formado, las necesidades de la planta cambian. La guía de Clemson señala claramente que el sustrato debe mantenerse uniformemente húmedo para prevenir la caída de los botones. Permitir que la tierra se seque por completo en esta etapa es una de las causas principales de que las flores se caigan antes de abrir.
Si tienes dudas sobre el estado de tu planta, una imagen puede ser de gran ayuda. La aplicación Bloom te permite comparar fotos de los síntomas con casos registrados para ofrecerte un diagnóstico preciso y recomendaciones de cuidado. Este servicio de diagnóstico por foto forma parte de las funciones Premium de la app, disponible para iOS.
¿Reducir el riego estimula la floración? No
Disminuir el riego intencionalmente con el fin de forzar la floración no es un método efectivo. Esta creencia es antigua e incluso llegó a aplicarse a nivel comercial, pero la guía de la UMass Extension la desmiente de manera contundente:
Aunque algunos productores suspenden el riego de las plantas a principios del otoño para inducir la formación de botones florales, la investigación no respalda esta práctica. Se demostró que el estrés hídrico durante la inducción floral reduce la formación de botones. Las plantas no deben marchitarse ni encharcarse durante los tratamientos de inducción.
El estudio científico que respalda esta información fue realizado por Heins, Armitage y Carlson, publicado en HortScience 16(5):679-680 en 1981 con esta misma especie. La investigación demostró que la cantidad de botones formados disminuyó significativamente cuando las plantas sufrieron estrés hídrico durante la etapa de iniciación floral.
La inducción de los botones florales depende en realidad de otras dos condiciones ambientales: noches largas y continuas de oscuridad, junto con temperaturas frescas. Mientras que el Missouri Botanical Garden sugiere un periodo de trece horas de oscuridad por noche, la guía de Clemson recomienda catorce horas. Asegurar las catorce horas de oscuridad cubre adecuadamente ambos criterios.
Espaciar los riegos durante este periodo sigue siendo una práctica correcta, pero por una razón distinta: la planta reduce su ritmo de crecimiento y consume menos agua. Sin embargo, espaciar el riego no equivale a dejar que la planta pase sed. Nuestra guía sobre cómo hacer florecer el cactus de Navidad te detalla cómo gestionar esta etapa adecuadamente.
Qué tipo de agua utilizar y cómo aplicarla en la maceta
¿Es adecuado usar agua de la llave?
Sirve en la mayoría de los casos. La salvedad aplica para quienes viven en ciudades con agua dura, es decir, con mucho calcio disuelto. Con el tiempo, la sal se acumula y aparece como una costra blanquecina en el borde de la maceta y en la superficie de la tierra.
Si este es tu caso, te recomendamos dejar reposar el agua en un recipiente abierto durante unas horas antes de usarla para regar. Asimismo, realiza un riego de lavado cada dos o tres meses: vierte abundante agua de manera que corra libremente por los orificios de drenaje para arrastrar el exceso de sales acumuladas.
¿Riego por arriba o por inmersión?
Como práctica habitual, te sugerimos regar por la parte superior por una cuestión de dinámica del sustrato. El riego por arriba ayuda a desplazar hacia fuera de la maceta los excesos de sales provenientes de los fertilizantes y del agua. El riego por inmersión (desde abajo) genera el efecto contrario, ya que empuja los minerales hacia la superficie, acumulándolos justo donde se desarrollan las raíces nuevas.
El riego por abajo es de utilidad únicamente para solucionar problemas específicos, como cuando el sustrato se ha compactado tanto que repele el agua al regar por arriba. En ese caso, coloca la maceta en un contenedor con unos 3 cm de agua durante 20 minutos, retírala y déjala escurrir bien.
¿Funciona regar con cubos de hielo?
No te recomendamos aplicar este método en esta planta. Aunque existe un estudio que analiza esta técnica (South y colaboradores, HortScience 52(9):1271-1277, 2017), las pruebas se realizaron específicamente en orquídeas del género Phalaenopsis cultivadas en sustrato de corteza. Este tipo de sustrato se compone principalmente de espacios de aire y las macetas utilizadas son pequeñas, condiciones muy distintas a las de un cactus de Navidad en tierra para macetas.
Además, existe una razón práctica: dos o tres cubos de hielo solo humedecerán una zona localizada de la superficie en lugar de hidratar todo el volumen de la maceta. Regar de manera tradicional hasta que el agua escurra sigue siendo el método más sencillo y eficaz.
Cómo regar el cactus de Navidad antes de salir de viaje
Si te ausentas por una semana, no requieres de medidas complejas: realiza un buen riego el día anterior a tu viaje y listo. Para ausencias de dos o tres semanas, el objetivo es reducir la pérdida de humedad sin saturar el sustrato de agua.
Retira la planta de la luz solar directa. Aléjala de las ventanas y ubícala en un sitio iluminado pero fresco. Menor temperatura y luz directa se traducen en una menor pérdida de agua por transpiración.
Riega a fondo el día anterior y asegúrate de vaciar por completo el plato de la maceta antes de salir.
Agrupa tus plantas en un mismo sector. Al colocarlas juntas, ayudan a mantener un nivel de humedad ambiental ligeramente más alto a su alrededor.
Evita llenar el plato de agua para que le dure. Esta práctica es la forma más rápida de regresar y encontrar las raíces de tu planta completamente podridas.
Para viajes de más de tres semanas, es aconsejable pedirle a alguien que realice un riego a mitad del periodo, con la indicación de verificar primero la humedad de la tierra.
Un cactus de Navidad sano tolera bastante bien estos periodos de sequedad, ya que asimila mejor la falta de agua que el exceso de humedad. El Missouri Botanical Garden describe a esta especie como tolerante a la sequía moderada y a riegos ligeros, advirtiendo que se debe evitar tanto el encharcamiento como dejar que el sustrato se seque por completo.
Preguntas frecuentes
¿Se puede regar el cactus de Navidad todos los días?
No. El riego diario mantiene el sustrato saturado de agua, lo que priva de oxígeno a las raíces de esta planta epífita y provoca su pudrición. Incluso en temporadas de calor intenso, el intervalo de riego suele ser de 7 a 10 días. La decisión debe basarse en el estado de la tierra: cuando los primeros 3 cm estén secos y los segmentos empiecen a perder firmeza.
¿Por qué se marchitan los segmentos del cactus de Navidad?
Esto puede deberse tanto a la falta de agua como a la pudrición de las raíces; la diferencia se determina revisando el sustrato. Si los segmentos están marchitos, la tierra está seca y la maceta se siente ligera, la planta necesita agua y se recuperará en un día tras regarla. Si los segmentos nuevos de las puntas se marchitan mientras la tierra sigue húmeda y la maceta está pesada, indica problemas en las raíces.
¿Cómo recuperar un cactus de Navidad marchito?
Si el marchitamiento es por falta de riego, riega abundantemente hasta que drene y retira el agua del plato; la planta recuperará su firmeza en unas horas. Si el sustrato ya está húmedo, no agregues más agua. Extrae la planta de la maceta, retira las raíces dañadas de tono marrón, trasplanta a un sustrato seco con buen drenaje y espera una semana para volver a regar.
¿Es mejor regar por arriba o por abajo?
Te recomendamos regar por arriba como norma general. Este método arrastra y elimina el exceso de sales acumuladas por el abono y el agua. El riego por abajo tiende a concentrar estas sales en la superficie, donde crecen las raíces jóvenes. Reserva el riego por abajo únicamente para sustratos muy compactados que repelen el agua, sumergiendo la base de la maceta por 20 minutos.
¿Cada cuánto se debe regar durante la floración?
Mantén la misma frecuencia que en su etapa de crecimiento, aproximadamente de 7 a 10 días, evitando que el sustrato se seque por completo. La reducción de riegos solo es adecuada antes de la aparición de los botones, en la fase de inducción. Una vez formados, permitir que la tierra se seque del todo suele provocar la caída de las flores.
En resumen
Establecer un calendario de riego fijo no es funcional para esta planta, ya que las necesidades de agua varían según el material de la maceta, la mezcla del sustrato y el clima particular de tu hogar. La clave está en aprender a identificar las dos señales físicas que te indican cuándo es momento de regar.
Ten presente esta regla sencilla: tierra seca combinada con una maceta ligera son indicadores de que la planta necesita agua. Por el contrario, tierra húmeda junto con segmentos nuevos marchitos señalan que debes suspender el riego y revisar la salud de las raíces. Para una perspectiva completa sobre iluminación, sustratos y floración, nuestra guía de cuidados del cactus de Navidad cubre todos los detalles esenciales.
Te sugerimos empezar con el paso más sencillo: levanta la maceta hoy mismo, registra la fecha de tu último riego y permite que la planta te muestre su propio ritmo de hidratación a lo largo de dos ciclos.
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