Bloom
Planta o Bloom: ¿cuál es la mejor app para cuidar tus plantas?
comparison por Maria Leticia

Planta o Bloom: ¿cuál es la mejor app para cuidar tus plantas?

Cada vez que le contaba a alguien que se me morían todas las suculentas, la respuesta era la misma: "bájate Planta, es la más famosa". Y es cierto, la aplicación Planta es como la celebridad de las apps de jardinería, llena de premios de la tienda de aplicaciones. Solo que, en el camino, también conocí Bloom, que llegó despacito y terminó siendo la que se quedó viviendo en mi celular. Así que decidí hacer lo que me habría encantado que alguien hiciera por mí: usar las dos con calma, con mis plantas de verdad, y contarte cómo me fue, sin rodeos.

Si llegaste aquí buscando cuál de las dos bajar, siéntate, que este texto es justo para ti.

Resumen para quien anda con prisa

La versión cortita, con lo mejor de cada una:

  • Quieres un calendario de cuidados muy detallado, que hasta toma en cuenta la distancia a la ventana: Planta.

  • Vas empezando y quieres una app que te reciba bien, con un personaje adorable guiándote desde el primer toque: Bloom.

  • Te gusta el diseño oscuro, elegante, con pinta de app premiada: Planta.

  • Quieres identificar una planta y recibir una ficha completa, que parece una miniclase: Bloom.

  • Quieres saber cuántos mililitros de agua darle y si la planta es tóxica para el gato, el perro o los niños: Bloom.

  • Prefieres empezar a usar la app de inmediato, sin crear una cuenta antes de ver nada: Bloom.

  • Te gusta ver sellos de premios y millones de usuarios antes de confiar: Planta.

  • Quieres organizar varias plantas por habitación de la casa, sin olvidarte de ninguna: Bloom.

Las dos cuidan bien de tus plantas, así que la decisión tiene más que ver con el estilo de cada app que con la lista de funciones. Ahora déjame contarte cómo fue en la práctica.

Cómo fue conocer Bloom

Una app que te saluda

Bloom abre con Pip, un personajito 3D que parece una plantita de ojos grandes, recibiéndote como quien recibe visitas. Ya lo conté en otros textos y lo repito sin pena: suena a tontería hasta que llegas perdida, con una planta marchita en la mano, y te encuentras una app que conversa contigo en vez de entregarte un manual.

Pip, el personaje de Bloom, investigando una planta

Pip, el personaje de Bloom, investigando una planta

En las primeras pantallas ya deja claro a qué vino: reconoce más de 35.000 especies y acierta cerca de nueve de cada diez veces, con validación independiente detrás de ese número. Para alguien con mi historial de asesina de suculentas, leer eso antes de tomar la primera foto ya tranquiliza el corazón.

La identificación que se volvió miniclase

Apunté la cámara a mi costilla de Adán y Pip apareció con una lupa, "investigando". Segundos después llegó la ficha con el porcentaje de coincidencia, el nombre común, el nombre científico y tres pestañas: Vista general, Cuidados y Botánica. En esa misma pantalla ya se veía la frecuencia de riego, el tipo de luz, el rango de temperatura y la humedad ideal. Bajando un poco, lo que no esperaba: la información de toxicidad separada para gatos, perros y niños, y la lista de enfermedades más comunes de la especie, divididas en riesgo alto, moderado y bajo. Fue leyendo esas fichas que por fin dejé de regar a puro cálculo mental.

Resultado de la identificación en Bloom con la ficha de la planta

Resultado de la identificación en Bloom con la ficha de la planta

Agua en mililitros y puntaje de salud

Esta parte me convenció del todo. Cada planta que entra a mi jardín recibe un puntaje de salud de 0 a 100, y la hora de regar no llega con ese consejo vago de "riega cuando la tierra esté seca". Bloom te dice la cantidad en mililitros, calculada para esa planta, esa maceta y ese lugar de la casa, con un botón para recalcular si algo cambia. Mi kalanchoe, a la que bauticé Margarita, pasó de sobreviviente a presumida desde que empecé a medir el agua en vez de darle a ojo.

Ficha de mi planta en Bloom con puntaje de salud y riego en mililitros

Ficha de mi planta en Bloom con puntaje de salud y riego en mililitros

Mi jardín, habitación por habitación

Cuando guardas una planta, Bloom te pregunta en qué habitación vive y ajusta los cuidados a esa luz. Mi helecho de la ventana de la cocina sigue firme, y mira que ya vio de todo. La pestaña del jardín muestra todas tus plantas con el aviso de riego en la propia tarjeta, y la agenda de cuidados separa lo atrasado, lo de hoy, lo que viene y lo que ya completaste, incluyendo abono, poda, rotación de la maceta, trasplante y hasta la foto de seguimiento. Se volvió parte de mi mañana, junto con el café y el pronóstico del clima.

Jardín de Bloom con el aviso de riego en la tarjeta de la planta

Jardín de Bloom con el aviso de riego en la tarjeta de la planta

Guías que dan ganas de leer

Bloom tiene guías de cuidado detalladas de cada especie, en español de principio a fin: riego, luz, sustrato, temperatura, maceta ideal y cómo propagar, todo en lenguaje de persona normal. Y además está la parte botánica, con clasificación, simbolismo y época de floración. Entré a resolver una duda tonta sobre el romero y terminé leyendo sobre su significado. Es un detalle que hace que la app pase de herramienta a compañía.

Guía de cuidados esenciales en Bloom

Guía de cuidados esenciales en Bloom

Cómo fue conocer Planta

La fama llega antes que la app

La primera pantalla de la aplicación Planta ya muestra por qué es la consentida de las recomendaciones: el lema "Keep your plants alive" y los sellos de "App of the Day" y "Editors' Choice" de la App Store, todo sobre una foto preciosa de costillas de Adán. Es bonita, transmite confianza y deja claro que mucha gente la aprobó antes que tú.

Pantalla de apertura de Planta con los sellos de premios

Pantalla de apertura de Planta con los sellos de premios

Antes de soltarte dentro de la app, te hace una secuencia de preguntas: dónde están tus plantas, cuántas tienes, tu nivel de habilidad. Y la aplicación Planta tiene sentido del humor en ese momento, con opciones que van desde "caso perdido" hasta "¡soy Linneo!" (el padre de la botánica, tuve que buscarlo). Me pareció encantador. Es un camino distinto al que toma Bloom hoy, porque allá no hay entrevista de entrada: Pip te recibe, unas pantallas cortas te muestran lo que la app sabe hacer y ya estás apuntando la cámara. Una quiere conocerte primero, la otra quiere mostrarte lo que hace primero. Eso sí, hay un punto de Planta que vale la pena avisar: antes de dejarte entrar, te pide crear una cuenta con Apple, Google o correo electrónico. No es nada imposible de resolver, pero si querías solo echar un vistazo antes de registrarte, ya sabes lo que te espera.

El nivel de detalle es impresionante

A la hora de agregar la primera planta, la aplicación Planta muestra a qué vino. Te pregunta la habitación, la luz del ambiente y hasta la distancia de la planta a la ventana, en centímetros, con una barrita para ajustarla. Yo fui a medir con la cinta métrica, riéndome sola. Para quien ama la precisión, es un deleite: la app usa ese dato para calcular con exactitud la sed de tu planta. Para quien solo quiere un recordatorio básico, puede parecer demasiado trabajo apenas llegando.

Pregunta sobre la distancia a la ventana en Planta

Pregunta sobre la distancia a la ventana en Planta

Una pantalla de inicio que conversa contigo

La pantalla principal de la aplicación Planta es oscura, sofisticada, y abre con un saludo que te dice cómo están tus plantas en ese momento. El detalle que más me impresionó: me avisó que la monstera estaba recibiendo demasiada luz donde la había puesto. Es un cuidado que va más allá del "hora de regar", y confieso que me dio una envidia sana esa función. Las tareas del día quedan listadas justo abajo, con la satisfacción de ir marcando todo como hecho.

Pantalla de inicio de Planta con el aviso de luz

Pantalla de inicio de Planta con el aviso de luz

Comparando punto por punto

Identificación de plantas por foto

En Bloom, identificar plantas es el corazón de la app: apuntas la cámara y recibes esa ficha generosa, llena de contexto. En la aplicación Planta la identificación existe y funciona, pero queda detrás de la suscripción y el foco de la app está en el calendario de cuidados. Si descubrir el nombre de las plantas es lo que más te mueve, Bloom entrega esa experiencia de forma más completa y más divertida.

El cuidado del día a día

Aquí la aplicación Planta se luce. Su calendario considera la estación del año, la luz del ambiente y hasta esa distancia a la ventana que mediste, y avisos como el de la luz fuerte en la monstera son útiles de verdad. Bloom resuelve el mismo problema de otra manera: organiza las plantas por habitación, deja la agenda de cuidados siempre a la vista y guarda el historial con fotos de progreso, para que veas a la planta cambiar. Y en el menú de acciones rápidas tiene las herramientas que yo creía exclusivas de Planta: medir la luz del ambiente, diagnosticar enfermedades por foto, revisar toxicidad, ver la necesidad de agua y hasta identificar maleza. Con las dos, mis plantas quedaron bien cuidadas. La diferencia es que Planta te pide más dedicación en la configuración, y Bloom te ahorra esa tarea.

La seguridad de quienes viven contigo

Este punto se volvió decisivo para mí después de que mi gato decidió masticar una hoja. Bloom muestra la toxicidad para gatos, perros y niños en la propia ficha de la planta, sin que tengas que buscarla, y además lista los riesgos de enfermedad de la especie separados por gravedad. En la aplicación Planta, la atención está puesta en el calendario de cuidados, y fue en Bloom donde tuve esa respuesta en la primera pantalla, sin andar cazándola por ningún lado.

Contenido y aprendizaje

Bloom se lleva este punto con holgura: guías completas de cuidado y una sección botánica que da ganas de terminar, en tu idioma de principio a fin. La aplicación Planta tiene buenas orientaciones dentro de la ficha de cada planta, pero el formato es más técnico y más seco.

Ambiente y personalidad

Planta es la app elegante, oscura, premiada, que te habla como un especialista competente. Bloom es la app clara, colorida, que te habla como una amiga que sabe de plantas. Aquí no hay bueno ni malo, hay lo que combina contigo. Yo, que llegué a este mundo sintiéndome la asesina de suculentas, me encontré más en la segunda.

¿Para quién es cada app?

Bloom es para ti si...

Vas empezando y quieres sentirte acompañada, no evaluada. Quieres identificar plantas y aprender sobre cada una con fichas y guías completas en tu idioma. Quieres saber cuánta agua dar, en mililitros, y si la planta es segura para quien tiene mascota o niños en casa. Tienes plantas repartidas por la casa y quieres todo organizado por habitación, sin necesidad de medir nada con cinta métrica.

Planta es para ti si...

Ya tienes cierta intimidad con las plantas y quieres un calendario quirúrgico, que considere luz, estación y posición en la casa. Te sientes segura con una app premiada y llena de reconocimientos. No te molesta crear una cuenta antes de explorar ni pasar unos minutos configurando cada planta con detalle.

Mi conclusión honesta

La aplicación Planta merece su fama. Es bonita, está muy bien hecha y cuida de las plantas con un rigor que impresiona, y aquel aviso sobre la luz de la monstera me ganó de verdad. Pero, cuando terminaron las dos semanas de prueba y fui a ver cuál app abría por gusto propio, era Bloom. Me recibió en mi idioma, me dejó empezar a usarla antes de cualquier compromiso, convirtió cada identificación en una clase y organizó mis plantas tal como funciona mi cabeza: por habitación, con la siguiente tarea justo enfrente.

Mi sugerencia es simple: si eres del equipo que quiere la hoja de cálculo perfecta de cuidados y disfruta configurar cada detalle, la aplicación Planta te va a servir muy bien. Si quieres una app que enseñe, acompañe y además resuelva, Bloom es mi recomendación. Fue la que se quedó en mi celular, y que lo diga el helecho de la cocina.


Esta reseña fue escrita después de usar las dos apps en la práctica, en un iPhone. Idiomas, funciones y pantallas pueden cambiar según la región y la época en que las descargues.