Bloom
Plantify o Bloom: ¿cuál es la mejor app para identificar y cuidar tus plantas?
comparison por Maria Leticia

Plantify o Bloom: ¿cuál es la mejor app para identificar y cuidar tus plantas?

Quien ya leyó otros textos míos sabe que Bloom es la app que vive en mi celular desde que me cansé de ser la asesina oficial de suculentas de la familia. Pero en las últimas semanas Plantify se me apareció por todos lados, con esos 4 millones de usuarios en el anuncio, y me dejó con la duda atorada: ¿me estaré perdiendo de algo? Hice entonces lo que siempre hago en estos casos: la descargué, la usé con mis plantas de verdad, husmeé cada rincón durante dos semanas y volví para contarte cómo me fue. Si tú también estás entre una y otra, siéntate, que este texto es para ti.

Resumen para quien anda con prisa

La versión cortita, sin orden de favoritismo:

  • Quieres identificar una planta y recibir una ficha completa, que parece una miniclase: Bloom.

  • También quieres identificar hongos, y no solo plantas: Plantify, esa fue la función que más me sorprendió.

  • Eres principiante y quieres una app que te reciba con cariño, con un personaje simpático acompañándote: Bloom.

  • Te gusta la idea de platicar con un asistente que responde tus dudas en forma de chat: Plantify.

  • Tienes varias plantas y quieres todo organizado por cuarto de la casa: Bloom.

  • Tienes gato, perro o niños pequeños en casa y necesitas saber si la planta es tóxica: Bloom, te avisa en la misma ficha.

  • Nunca sabes cuánta agua ponerle: Bloom, que habla en mililitros en vez de "riega cuando la tierra esté seca".

  • Quieres una app en tu idioma: respira tranquila, las dos hablan español.

Ahora déjame contarte cómo fue convivir con cada una, porque ningún resumen sustituye el día a día.

Cómo fue volver a Bloom con ojos de comparación

El saludo que me sigue conquistando

Aunque ya conocía Bloom, abrirla de nuevo para esta comparación me recordó por qué se quedó. Lo primero que aparece es Pip, un personajito 3D que parece una plantita de ojos grandes, recibiéndote como quien te abre la puerta de su casa. Puede sonar a detalle, pero cuando llegas a este mundo sintiéndote incapaz de mantener vivo un cactus, que te reciban así le cambia el ánimo a toda la experiencia.

Historia de cuidados de una planta en Bloom, con tareas y logros

Bloom convierte el cuidado de cada planta en una historia con tareas y pequeños logros

Y el inicio se siente ligero porque no te pide nada: después del saludo de Pip vienen unas pantallas cortitas que te cuentan lo que hace la app, identificar una planta en segundos, avisarte cuándo toca regar, descubrir qué tiene la planta enferma, más cuántas veces acierta y el 4,8 que le puso la comunidad, con comentarios de quien la usa. Ahí se acabó, ya puedes apuntar la cámara. Ya lo conté antes y sigo pensando que se agradece una app que se presenta en vez de entrevistarte.

La identificación que se vuelve clase

Apunté la cámara a mi costilla de Adán, la conejilla de indias oficial de mis pruebas, y Pip apareció con su lupa, investigando la foto. Segundos después llegó el resultado, con porcentaje de coincidencia, nombre común y nombre científico, y las pestañas de resumen, cuidados y botánica justo debajo. Reconoce más de 35 mil especies y acierta cerca de nueve de cada diez veces, un número que ya se verificó en una prueba independiente, y en estas dos semanas no se equivocó ni una vez conmigo.

Pip investigando la planta en la pantalla de identificación de Bloom

Pip investigando la planta en la pantalla de identificación de Bloom

Resultado de la identificación de la costilla de Adán en Bloom

Resultado de la identificación de la costilla de Adán en Bloom

En la misma pantalla ya vienen la frecuencia de riego, el tipo de luz, el rango de temperatura y la humedad ideal. Y hay dos cosas que empecé a mirar antes que cualquier otra: el aviso de toxicidad para gatos, perros y niños, que resuelve al instante la duda de dejar o no la planta al alcance de quien vive contigo, y la cantidad de agua en mililitros, calculada para el tamaño de la maceta y para el lugar donde está la planta. Hasta hay un botón para recalcular cuando cambias la planta de maceta. Fue leyendo estas fichas que dejé de regar a puro tanteo y que el helecho de la ventana de la cocina, sobreviviente de tantas historias mías, sigue firme hasta hoy.

Ficha de la planta con puntaje de salud y riego en mililitros

Ficha de la planta con puntaje de salud y riego en mililitros

Mi jardín, tal como funciona mi cabeza

Cuando guardas una planta, Bloom te pregunta en qué cuarto vive y ajusta los cuidados a la luz de ese rincón. La pestaña del jardín las muestra a todas en lista, y la propia tarjeta avisa cuando el riego va atrasado. Cada planta gana un puntaje de salud de 0 a 100, que sube y baja según mantengas los cuidados al día, y confieso que compito conmigo misma para ver subir la nota de la costilla de Adán. Abrir esa pantalla en la mañana ya se me hizo costumbre, junto con el café.

Jardín de Bloom con aviso de riego atrasado

Jardín de Bloom con aviso de riego atrasado

Fuera del jardín está la agenda de cuidados, que separa lo atrasado, lo de hoy y lo que viene, y guarda lo que ya hiciste. No es solo riego: entran la fertilización, la poda, la rotación de la maceta, el trasplante y hasta la foto de seguimiento, que va armando un historial visual de cada planta. Volver a ver las fotos de mi zamioculca de hace tres meses fue lo más satisfactorio del mes.

Agenda de cuidados de Bloom

Agenda de cuidados de Bloom

Y las guías siguen siendo mis consentidas: textos detallados sobre riego, luz, sustrato, temperatura, maceta ideal y propagación de cada especie, más una parte botánica con clasificación, simbolismo y floración. La guía del romero, la que me atrapó desde el principio, sigue siendo el ejemplo que le doy a todo el mundo.

Cómo fue conocer Plantify

Una llegada que impresiona por los números

La primera pantalla de Plantify es bonita y directa: "Bienvenido a Plantify", una foto preciosa de costilla de Adán (coincidencia que me sacó una sonrisa) y un sello que dice que más de 4 millones de personas usan la app. Ver a tanta gente junta da confianza de entrada, y la app entera está en español, lo que ya la pone adelante de muchos competidores famosos.

Pantalla de bienvenida de Plantify

Pantalla de bienvenida de Plantify

Dos comentarios sinceros sobre el arranque. Primero: antes incluso del saludo, el iPhone abre esa ventanita que pregunta si Plantify puede seguir tu actividad en otras aplicaciones. Puedes decir que no sin problema, pero confieso que ser recibida con esa pregunta me dejó con una desconfianza que la app tuvo que deshacer después. Segundo: el cuestionario inicial es largo. Te pregunta tu objetivo, tu mayor dificultad, tu nivel de experiencia, qué avisos quieres recibir y hasta dónde escuchaste hablar de la app, y cierra con una pantalla de "analizando tus respuestas" con el porcentaje subiendo. Nada de eso es difícil, solo sentí que tardó un poquito de más en dejarme entrar y jugar.

La pantalla principal es una navaja suiza

Pasada la llegada, Plantify empezó a conquistarme. La pantalla principal es limpia y ordenada: identificar planta, diagnosticar planta enferma y, mira qué curioso, identificar hongos. Nunca había visto eso en una app de plantas. Lo probé con un hongo atrevido que apareció en la maceta del helecho después de una semana lluviosa y lo identificó al instante. No me cambia la vida, pero es el tipo de función que divierte y que puede servirle a quien sale de excursión o tiene patio.

Pantalla principal de Plantify con las herramientas de identificación

Pantalla principal de Plantify con las herramientas de identificación

Más abajo están las herramientas de cuidado: recordatorio de riego, medidor de luz para saber si ese rincón de la sala es lo bastante claro, y así. Es un conjunto generoso de funciones en un solo lugar.

El botánico que platica contigo

La función más simpática de Plantify es el Botánico AI, un chat en el que describes el problema de tu planta y él te responde como en una conversación de verdad. Le conté lo de mi albahaca dramática y me fue preguntando el nombre de la planta y los síntomas, con todo y un elogio al nombre que le inventé. Sirve cuando tu duda no cabe en una foto, del tipo "¿puedo dejar esta planta en el balcón en invierno?".

Chat con el Botánico AI en Plantify

Chat con el Botánico AI en Plantify

La observación sincera: el chat es buenísimo para platicar, pero la respuesta llega al ritmo de una plática, pregunta por aquí, respuesta por allá. En Bloom, cuando la planta está enferma, muestras la foto y recibes el diagnóstico con el paso a paso de qué hacer, y la ficha de la especie encima lista los riesgos de enfermedad separados en alto, moderado y bajo, así que puedes saber qué vigilar antes de que aparezca el problema. Son dos maneras distintas de pedir auxilio, y yo me siento más acompañada con la segunda.

Comparando punto por punto

Identificación por foto

Las dos identifican bien. Les puse enfrente costilla de Adán, helecho, albahaca y zamioculca y ninguna falló. La diferencia está en lo que viene después del nombre: Bloom entrega esa ficha bien surtida, con porcentaje de coincidencia, cuidados, botánica y la alerta de toxicidad para mascotas y niños, mientras que Plantify entrega una respuesta más al grano. Y Plantify tiene el as de los hongos, que Bloom no tiene. Si quieres aprender sobre cada planta que descubres, Bloom es más generosa. Si quieres velocidad y variedad de cosas para identificar, Plantify se defiende bien.

Cuidado en el día a día

Aquí pesa la manera en que cada una organiza la casa. Bloom pregunta en qué cuarto vive cada planta, ajusta los cuidados a esa luz, avisa del riego atrasado en la tarjeta de la planta y junta todo en una agenda con lo atrasado, lo de hoy y lo que viene. Plantify tiene los recordatorios y el medidor de luz, que es una monada para decidir dónde poner la planta nueva, pero la organización de las plantas es más simple. Vale decir que Bloom también mide la luz, en un menú de acciones rápidas que además trae diagnóstico de enfermedades, identificación de maleza, revisión de toxicidad y necesidad de agua. Con muchas plantas repartidas por la casa, fue Bloom la que no me dejó olvidar a ninguna.

Menú de acciones rápidas de Bloom

Menú de acciones rápidas de Bloom

Aprender mientras cuidas

Bloom se lleva este punto con tranquilidad: las guías de cuidado y la parte botánica son ese tipo de contenido que lees hasta el final sin darte cuenta. Plantify compensa con el Botánico AI, que responde dudas puntuales al momento. Yo diría que Bloom es la maestra que prepara la clase y Plantify es la compañera que contesta rápido el mensaje. Las dos tienen valor, pero una clase bien dada se te queda.

Ambiente y personalidad

Plantify es limpia, verdecita, ordenada, con pinta de asistente eficiente. Bloom es colorida y afectuosa, con Pip acompañándote como mascota y cómplice. Ninguna de las dos falla aquí, es cuestión de que combine contigo. Yo, que llegué a este mundo necesitando más ánimo que eficiencia, me sigo encontrando en Bloom.

Cómo te deja entrar cada una

Esta parte me llamó la atención en la comparación. En Bloom entras, ves lo que sabe hacer, identificas una planta y encima agregas dos plantas a tu jardín de inmediato, así que puedes sentir la app funcionando con tus plantas de verdad antes de decidir cualquier cosa.

Plantify sigue otro camino: después de ese cuestionario largo, te pide que decidas sobre el acceso antes de mostrarte lo que sabe hacer. No es ningún crimen, muchas apps lo hacen, solo me incomodó tener que decidir sobre una app que todavía no había visto por dentro.

¿Para quién es cada app?

Bloom es para ti si...

Estás empezando y quieres una app que te reciba en vez de evaluarte. Quieres que cada identificación venga con ficha completa, aviso de toxicidad para gato, perro y niños, y el riego en mililitros, sin adivinar. Tienes plantas repartidas por la casa y quieres todo organizado por cuarto, con agenda de cuidados y puntaje de salud. Te gusta seguir la evolución de tus plantas con fotos.

Plantify es para ti si...

Quieres una navaja suiza: identificar plantas, hongos, medir la luz y platicar con un asistente, todo en una sola app. Te gusta resolver dudas en formato de chat. Prefieres un aspecto más neutro y directo, sin mascota.

Mi conclusión honesta

Al final de las dos semanas, mi respuesta a esa duda atorada es esta: Plantify es una buena app, mejor de lo que esperaba cuando su anuncio empezó a perseguirme. El Botánico AI es simpático, el medidor de luz es útil y la identificación de hongos me sacó un "qué elegante". Si hubiera aparecido antes en mi vida, tal vez la historia sería otra.

Pero apareció después, y el lugar ya estaba ocupado. Bloom sigue siendo la app que abro en la mañana junto con el café, porque hace las cosas de la manera que me atrapa: la identificación que se vuelve clase, el jardín organizado por cuarto, la agenda que no me deja olvidar a nadie, el agua contada en mililitros y las fotos que muestran a la planta mejorando con el tiempo. Plantify me visitó dos semanas y fue una visita agradable. Bloom vive aquí.

Si todavía tienes dudas, empieza por lo que puedes probar sin compromiso: descarga Bloom, identifica una planta, ponla en tu jardín y siente si esa forma de cuidar combina con la tuya.

Y si un día tu helecho vuelve a verse feliz, yo me pongo feliz contigo.


Esta reseña se escribió después de usar las dos apps en la práctica, en un iPhone. Las funciones y las pantallas pueden cambiar según la región y la época en que las descargues.