Bloom
PlantMe o Bloom: ¿cuál es la mejor app de plantas para ti?
comparison por Maria Leticia

PlantMe o Bloom: ¿cuál es la mejor app de plantas para ti?

El otro día estaba haciendo esa limpieza de domingo en el celular cuando caí en cuenta de algo: la carpeta "Plantas" de mi iPhone ya tiene más habitantes que mi repisa de macetas. Quien sigue mis reseñas sabe cómo empezó esta historia, con una fila de suculentas que no me sobrevivieron y un helecho en la ventana de la cocina que se volvió mi proyecto de redención. Pues bien, la prueba de esta vez nació de una búsqueda mía en la tienda de aplicaciones, y así fue como PlantMe entró al ruedo para enfrentarse a Bloom, que ya conocen bien de mis otras reseñas.

Usé las dos con mis plantas de verdad, en mi rutina de verdad, y este texto es lo que te contaría si estuviéramos platicando en el balcón, con la costilla de Adán de testigo.

Resumen para quien anda con prisa

La versión rapidita, sin orden de favoritismo:

  • Quieres dar una vuelta por la app antes de decidir si te suscribes: con Bloom puedes entrar, curiosear e identificar sin compromiso.

  • Necesitas saber si la planta nueva es peligrosa para el gato o para el niño pequeño que gatea en la sala: Bloom.

  • Quieres que todo, desde la primera pantalla hasta la de suscripción, esté en tu idioma: Bloom.

  • Te gusta la idea de tener una comunidad de plantas dentro de la app: PlantMe, que tiene una pestaña dedicada a eso.

  • Quieres identificar una planta y salir con una ficha completa, casi una miniclase: Bloom.

  • Te gusta recibir consejos prácticos sobre cómo tomar la foto para acertar a la primera: PlantMe se luce en ese detalle.

  • Quieres el cuidado organizado por habitación, con una agenda que muestra lo que quedó atrasado: Bloom.

Ahora déjame contarte cómo fue la convivencia con cada una, que es lo que de verdad pesa a la hora de elegir.

Cómo fue conocer Bloom

La visita que empieza con un "hola"

Para quien llega apenas ahora: Bloom abre con Pip, un personajito 3D que parece una plantita de ojos grandes y te recibe como visita esperada. En las primeras pantallas te muestra lo que hace la app: identificar una planta en segundos, avisarte del riego, diagnosticar enfermedades. Después llega el porcentaje de acierto, confirmado en una validación independiente, y la nota que le puso la comunidad, con comentarios de quien ya la usa. Y ahí te suelta para que empieces a usarla. Nada de entrevista previa, ni preguntas sobre cuántas plantas tengo o cuál es mi nivel de habilidad.

Pip identificando una planta en Bloom

Pip, el personaje que te acompaña desde la primera pantalla de Bloom

El detalle que siempre me interesa registrar: Bloom te deja entrar y usarlo sin amarrarte a nada de entrada. Puedes explorar, identificar una planta y hasta guardar tus dos primeras plantas en el jardín sin suscribirte. Puede parecer poco, pero en un momento vas a entender por qué esto se volvió tema en esta comparación.

La ficha que vale por una clase

Apunté la cámara hacia la costilla de Adán, Pip apareció con su lupita investigando y segundos después llegó la ficha: porcentaje de coincidencia, nombre común, nombre científico y tres pestañas que separan la vista general, los cuidados y la botánica. En la misma pantalla ya aparecen el riego, la luz, el rango de temperatura y la humedad ideal, y justo abajo la información que empecé a mirar antes que cualquier otra: la toxicidad para gatos, perros y niños. Es el tipo de respuesta que, además del nombre, te deja entendiendo la planta. Fue con estas fichas que dejé para siempre el riego al tanteo.

Ficha completa de una planta en Bloom

Ficha completa de una planta en Bloom

Riego en mililitros y puntuación de salud

Esta es la parte que más cambió mi día a día desde las primeras reseñas. Cuando la planta ya está guardada en el jardín, Bloom no te dice solo "riega hoy". Calcula la cantidad en mililitros considerando la especie, el tamaño de la maceta y el lugar donde vive, y hasta tiene un botón para recalcular si cambias la planta de maceta o de rincón. Al principio me pareció exagerado. Después de dos semanas midiendo con el vaso, entendí que mi problema nunca fue olvidarme de regar, era regar de más.

Junto con eso viene la puntuación de salud, de 0 a 100, que sube y baja según mantengas los cuidados al día. El helecho de la cocina empezó con una nota que no voy a revelar aquí y hoy anda por los noventa.

Pantalla de la planta en Bloom con la puntuación de salud y la cantidad de riego

Pantalla de la planta en Bloom con la puntuación de salud y la cantidad de riego

Cada planta en su habitación

Cuando guardas una planta, Bloom te pregunta en qué habitación vive y ajusta los recordatorios a la luz de ese rincón. La pestaña del jardín las muestra a todas en fila, con el aviso de riego atrasado en la propia tarjeta, y la agenda de cuidados separa lo que ya se pasó de fecha, lo de hoy, lo que viene y lo que ya completaste. No es solo el riego: entran el abono, la poda, la rotación de la maceta, el trasplante y hasta la foto de seguimiento. La albahaca, que una vez estuvo a punto de morírseme, hoy se riega el día correcto porque la app me lo recuerda.

Pestaña del jardín en Bloom con la lista de plantas

Pestaña del jardín en Bloom con la lista de plantas

Buena lectura en tu idioma

Bloom tiene guías de cuidado detalladas para cada especie, escritas en lenguaje sencillo y en español de principio a fin: riego, luz, sustrato, temperatura, maceta ideal y propagación. Después llega la parte botánica, con clasificación, simbolismo y época de floración. La de romero sigue siendo mi favorita. Es el tipo de contenido que convierte una herramienta en compañía.

Guía de cuidados esenciales en Bloom

Guía de cuidados esenciales en Bloom

Cómo fue conocer PlantMe

Un comienzo bonito de ver

PlantMe abre con pantallas grandes y fotografías preciosas: una dalia rosada llenando la pantalla entera para presentar la identificación de plantas, después una suculenta bajo la cámara para mostrar el diagnóstico de enfermedades, y un adelanto de la comunidad, que funciona como un muro de fotos y preguntas de otros dueños de plantas. Visualmente, es uno de los comienzos más bonitos que he visto en esta categoría, y hasta ahí todo en español.

Pantalla de presentación de la identificación en PlantMe

Pantalla de presentación de la identificación en PlantMe

La puerta solo se abre para quien se suscribe

Y aquí viene el capítulo que cambió el tono de mi visita. Justo después de esas pantallas de presentación, PlantMe pide la suscripción y, por más que busqué, no encontré un camino para entrar a la app sin empezar una. Es tomarlo o dejarlo antes de ver siquiera la primera hoja por dentro. Y hay un detalle que me incomodó de verdad: esa pantalla, justamente la más importante de la conversación, aparece toda en inglés. "Become a Plant Expert". La app me recibió en español, me conquistó en español y, a la hora de cerrar el compromiso, cambió de idioma. Para quien no lee inglés, es fácil aceptar una condición sin entender bien el trato.

Adentro es simpática

Me suscribí para poder contarte el resto, y admito que del lado de adentro la experiencia mejora. Antes de liberar la cámara, la app explica por qué la necesita y hasta muestra una pantalla de "Consejos de captura" con ejemplos de lo que funciona y lo que estorba: foto muy de cerca, muy de lejos, varias especies juntas, imagen movida. Me pareció una clase rápida y útil, del tipo que evita la frustración en el primer intento.

Consejos para tomar la foto en PlantMe

Consejos para tomar la foto en PlantMe

La pantalla de inicio también agrada: "Tareas de hoy" arriba, "Mi jardín" justo abajo y pestañas para la comunidad, la identificación, el diagnóstico y las herramientas. Es limpia, ordenada y vuelve a hablar español. La comunidad es un diferencial simpático, puedes ver fotos y dudas de otros usuarios, aunque buena parte de las publicaciones que encontré también estaban en inglés.

Pantalla de inicio de PlantMe

Pantalla de inicio de PlantMe

Comparando punto por punto

Identificación de plantas por foto

Las dos identifican bien, y PlantMe hasta gana puntos por los consejos de foto antes de abrir la cámara. La diferencia está en lo que viene después del clic. PlantMe entrega el nombre y la información de cuidado; Bloom entrega esa ficha generosa, con porcentaje de coincidencia, propagación, riesgos de enfermedad separados por gravedad, toxicidad y un contexto que da gusto leer. Si tu pregunta es solo "¿qué planta es esta?", las dos lo resuelven. Si la pregunta es "¿y cómo la cuido a partir de hoy?", Bloom responde con más esmero.

El cuidado del día a día

Las dos tienen recordatorios y lista de tareas del día, y eso está muy bien. Lo que pesó para mí fue la organización: Bloom separa las plantas por habitación, ajusta el cuidado a la luz de cada rincón de la casa y además me dice cuánta agua ponerle, en mililitros. En PlantMe, el jardín es una lista única, funcional, pero sin esa capa de contexto. Para quien tiene tres macetas, da lo mismo. Para quien tiene plantas en la sala, en la recámara y en la cocina, la diferencia se nota al final de la semana.

Idioma y claridad

Este punto lo tengo que tratar con la seriedad de quien ya vio a gente aceptar cosas sin querer. Bloom habla tu idioma de principio a fin, desde las pantallas de bienvenida de Pip hasta las guías de botánica. PlantMe mezcla: la presentación y el uso diario en español, la pantalla de suscripción y parte de la comunidad en inglés. No es un detalle menor, porque es justo en el momento de asumir un compromiso cuando más necesitamos entenderlo todo.

Diagnóstico y extras

Las dos diagnostican enfermedades por foto, y en las dos eso funcionó bien en mis pruebas con hojas sospechosas. PlantMe suma la comunidad, que Bloom no tiene en ese formato. Bloom suma un menú de acciones rápidas que uso más de lo que imaginaba: medir la luz de un rincón de la casa, identificar una hierba que apareció en la maceta, revisar la toxicidad y verificar la necesidad de agua. Y suma también el historial de cuidados con fotos de progreso, que es donde veo el helecho de hace tres meses y el de hoy lado a lado.

Cómo te da acceso cada una

Este fue el punto que más me movió en esta comparación, así que merece una sección aparte.

PlantMe pide que inicies una suscripción antes de ver la app por dentro. No encontré manera de saltarlo: o aceptas, o te quedas en la puerta mirando las fotos bonitas de la presentación.

Bloom hace lo contrario. Puedes entrar, platicar con Pip, identificar una planta y meter dos plantas al jardín sin suscribirte a nada. ¿Es poco? Depende de ti. Para mí fue suficiente para descubrir si la app combinaba con mi rutina antes de decidir cualquier cosa, y así es como me gusta que me trate una aplicación.

¿Para quién es cada app?

Bloom es para ti si...

Quieres probar antes de suscribirte, sin prisa y sin trampas. Quieres todo en tu idioma, desde las primeras pantallas hasta las guías de cuidado. Tienes plantas repartidas por la casa y quieres cada una en su habitación, con recordatorios certeros, la cantidad de agua en su justa medida y fichas que de verdad enseñan. Y quieres saber, antes de comprar, si esa hoja tan bonita es peligrosa para tu gato.

PlantMe es para ti si...

Te gusta la idea de tener una comunidad de plantas en la misma app, con fotos y dudas de otros usuarios. Aprecias los consejos de foto antes de apuntar la cámara. Lees inglés sin sufrir y no te importa suscribirte antes de explorar.

Mi conclusión honesta

PlantMe me sorprendió en varios momentos: las pantallas de apertura son preciosas, los consejos de foto son una gentileza poco común y la comunidad tiene un ambiente agradable de vecindario. Se nota que hay una buena app ahí dentro.

El problema es que guarda esa buena app detrás de una decisión que tienes que tomar a ciegas, y en otro idioma. Y cuando lo comparo con la experiencia de llegar a Bloom, ser recibida por Pip, identificar la costilla de Adán, ver al instante que es tóxica para el gato de mi hermana, curiosear todo con calma y solo entonces decidir si valía la pena suscribirme, la diferencia de respeto por mi tiempo se vuelve difícil de ignorar. A fin de cuentas, fue Bloom la que se quedó en mi celular, recordándome el riego del helecho con la medida exacta y haciéndome leer sobre el romero sin notar que pasaba la hora.

Si quieres la comunidad, lees inglés sin problema y aceptas suscribirte antes de asomarte, PlantMe cumple lo prometido. Si quieres una app que primero conquista y después pide, que habla tu idioma desde el hola hasta la última guía de cuidado, Bloom es mi recomendación. Las plantas de la cocina, una vez más, están de acuerdo conmigo.

Y si algún día tu helecho vuelve a verse feliz, yo me pongo feliz contigo.


Esta reseña se escribió después de usar las dos apps en la práctica, en un iPhone. Las funciones, las pantallas y los idiomas pueden cambiar según la región y la época en que las descargues.